Sí, sí, no os habéis equivocado de sitio. Tal y como anuncié cuando volví de mi luna de miel en septiembre, estaba barajando hacer cambios en el blog, y finalmente lo he hecho. Llevaba mucho tiempo queriendo postear mis pinitos en la cocina, una de las cosas que más me divierte en el mundo, pero abrir un segundo blog y mantener ambos actualizados con entradas casi a diario es imposible para mi ahora, así que he decidido incorporar esta nueva sección al blog. En principio las entradas sobre cocina aparecerán los lunes -hoy es martes, lo sé-. Y como segunda novedad, los viernes hablaremos sobre destinos curiosos para la luna de miel. Espero que estos cambios os gusten tanto como a mi, ¡¡yo estoy entusiasmada!!
Y qué mejor día para estrenar esta nueva sección que hoy, Día Mundial del Pan. El blog Kochtopf alberga un evento para bloggers de todo el mundo consistente en lo que estoy haciendo hoy: publicar una receta de pan durante el día de hoy.
El pan que he escogido yo es una receta india, sacada del libro "Cooking with my indian mother in law" que compré en la luna de miel y aún no había estrenado. Se llama varela parotha, que traducido es algo así como pan plano escamoso. Tiene cierta textura hojaldrada y está buenísimo (me lo estoy comiendo ahora porque no podía aguantar más). A la receta original le he añadido semillas de sésamo, que le dan un toque especiado muy rico.
Es un pan para tomar como desayuno o merienda (el autor lo recomienda con miel y mantequilla) o para acompañar platos sabrosos.
Ingredientes (8 ud.)
- 700 g. de harina de fuerza
- 50 g. de mantequilla derretida
- Sal y sésamo al gusto (yo he puesto una cucharada sopera de sésamo y dos cucharaditas de sal).
- 325 ml. de agua.
Paso a paso:
- Mezcla el harina con la sal y el sésamo. Añade el agua y amasa hasta que la masa adquiera una consistencia elástica pero no pegajosa. Añade más harina o agua si hace falta.
- Divide la masa en 8 porciones y forma una bola con cada pieza. Enharina la superficie en la que vayas a trabajar y aplana una bola de masa hasta que tenga aproximadamente 2 mm. de grosor. Pinta la superficie con la mantequilla derretida.
- Enrolla la masa sobre sí misma y una vez tengas el "rollo" haz un caracolillo, como los que hacen los niños pequeños con la plastelina.
El extremo del caracolillo tiene que quedar debajo, como en la foto inferior.
- Vuelve a aplanar la masa hasta que quede fina (unos 18 cm. de diámetro). Repite estos pasos con el resto de porciones de masa.
- Prepara una sartén lo suficientemente grande como para que quepa uno de los panes. Úntala con aceite y ponla a fuego medio. Cuando esté caliente, coloca la primera torta en ella y deja que se empape un momento del aceite. Dale media vuelta y cuécela hasta que esté dorada por ambas caras.
Este pan se come caliente y se puede congelar. Para descongelar basta con pasarlo por la sartén de nuevo.
Espero que os haya gustado, si os animáis a probarlo, ¡avisadme!


Pero q buena pinta maestra cocinillas!!! Estaemos
ResponderEliminarAtentos!!un besitooo!!
Se podria hornear la rosa tambien? ;-) Gracias por participar en Word Bread Day. Espero que participará el próximo año otra vez!
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